domingo, 1 de diciembre de 2013

Las cosas de Farías que extrañará La Vinotinto (Y las que no) (Editorial del día 02 - 12 - 2013)

Por @GustavoECL

“Que hablen mal de uno es espantoso, pero hay algo peor: que no hablen”, Oscar Wilde.

César Farías anunció en su blog la renuncia al puesto de seleccionador de La Vinotinto de mayores y esto desató diversas opiniones en las redes y medios de comunicación.

Venezuela entera estaba a la expectativa de lo que pudiera pasar con Farías y, principalmente, con el banquillo de la selección desde hace varios días, cuando se filtró desde México la información de que el estratega había llegado a un acuerdo para dirigir a los Xolos de Tijuana.

Las críticas al director técnico sucrense sobran y, ahora que dejó el cargo, hasta los periodistas acomodados empezaron a expresar su descontento con algunas de las cosas que se vivieron durante su etapa con el seleccionado. ¿Por qué no hablaron antes? ¿Temor, complacencia, oportunismo, caradurismo? Ya no importa, este escrito no es sobre el periodismo deportivo. Tampoco se trata de un análisis detallado del proceso.  

César no pasó desapercibido para nadie. No dejó persona indiferente desde que se convirtió en figura pública. Por eso, más allá de calificar su trabajo como malo o bueno (algo que está de moda) voy a enumerar las cosas de Farías que, en mi opinión, extrañará La Vinotinto y las que no.


La selección extrañará:

La notoriedad ante la prensa internacional. Si bien los resultados positivos y el crecimiento individual y colectivo de los futbolistas venezolanos fueron determinantes en este sentido, la personalidad de Farías invitó a posar las miradas sobre la selección.

El mensaje ganador más allá de las adversidades. El ex seleccionador siempre mantuvo vivas las posibilidades de ir al mundial, al menos desde el discurso.

La unión de grupo. Se pudo apreciar un buen ambiente de camerino. En las pocas oportunidades en que hubo rumores de reprimendas por indisciplina, el técnico supo disiparlos con el tiempo.

La osadía para renovar cuando fue necesario. A César Farías nunca le tembló el pulso para rejuvenecer a la selección. A lo largo de todo su periodo apostó siempre por los futbolistas jóvenes e, incluso, muchos de ellos terminaron siendo indiscutibles (Rondón, Josef, Alexander González). Cuando los referentes aflojaron su rendimiento (Rey, Maldonado, Vega, Fedor) supo potenciar a los chamos.


La selección no extrañará:

La arrogancia y egocentrismo. El estratega siempre miró al periodismo y la afición por encima del hombro, eso generó un mal ambiente que pudo llegar a sentir el equipo.

La intolerancia. Farías fue severo e intransigente con quienes lo criticaron, esto causó un quiebre en su relación con los medios de comunicación nacionales. Hubo división entre defensores y detractores.

El resultado antes que el estilo. Este punto es el más difícil de sustentar porque, se supone, que lo más importante en un deporte es ganar. Sin embargo, existen formas de alcanzar los objetivos trazados y César se aventuró por las más mezquinas.

La filosofía de ceder el protagonismo y esperar. Farías nunca aprovechó el talento de la generación actual de futbolistas venezolanos seleccionables para implementar un estilo de juego ofensivo e irreverente (esa palabra que tanto le gusta a Richard Páez). Todo lo contrario: sometió a tipos talentosos a jugar replegados y esperar la oportunidad para contragolpear con un pelotazo para el puntero solitario. Únicamente en los compromisos finales ante Perú y Paraguay se vio a una Vinotinto más atrevida. Esto se refleja en el bajo porcentaje de goles y de ocasiones de gol a lo largo de la eliminatoria.  


Esta es una lista que matiza a grandes rasgos lo que fue la etapa de Farías como director técnico de la selección de fútbol de Venezuela. A partir de ella, cada quien podrá agregar o quitar lo que desee y sacar su balance sobre el proceso. Las conclusiones de César están en el informe que recibió hace dos días la FVF.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Burro amarrado, leña segura (Editorial 29 - 11 - 13)

Por @Mutaboveda

“En hora buena! Se va César Farías”, es lo que dicen muchos, otros menos directos o con más cariño por el técnico de la selección Vinotinto de mayores, dicen “bueno, esperemos que venga alguien que lo haga bien”, y también hay de los que dicen: “realizó un buen trabajo el muchacho, sumó un par de puntos más que su predecesor en las eliminatorias hacia el mundial”.

Son los rumores, o chismes de pasillo, que se dan una vez que la Federación Venezolana de Fútbol asomara que este viernes en rueda de prensa, posiblemente haya cambio de rumbo en la dirección de la selección nacional,  la salida de Farías pues, ¡todo un hecho, finalmente!, el polémico técnico quien hasta hace poco había dicho que no se iría de la selección y quien además estaba respaldado por su amigo inseparable, su Sancho Panza, Rafael Esquivel.

Recordemos las palabras de Farías hace algunos meses en las que daba el espaldarazo a Esquivel en las elecciones del ente rector del fútbol nacional, “si Esquivel no gana las elecciones yo renuncio”, y preguntémonos por un segundo, ¿por qué Esquivel no aplica la misma? ¿Renunciará Esquivel si Farías no continúa?, macanudo entuerto.

Por otra parte, el misterio detrás de la cortina, por qué no anunciaba su salida desde antes, ¿acaso es  por el dicho popular de “burro amarrado leña segura”? ¿No quería irse hasta tanto no tuviese otro contrato?, pero sería egoísta esta actitud y no creo que gente tan profesional como la élite del fútbol nacional piensen solo en ellos, a la final, La Vinotinto es interés de todos, no es una mascota particular que pertenezca a una sola persona.

Saltemos a otro punto que no sé en realidad si preocupa o si alivia tensiones, ¿quién vendrá a ocupar la silla más acolchada del banquillo venezolano?, hay dos nombres que recorren con eco el ambiente, casualmente los que se pelean por ganar el torneo apertura de este año, ¡qué novedad! El primero es Richard Páez, y me atrevería a decir que, de ser así, el futuro de la selección nacional iría en analepsis, (salto del tiempo al pasado, o flash back), y hasta volveríamos a tener un nuevo 10 en la cancha: Ricardo David. Ojo, no tengo nada en contra de ninguno… Yohandry, ve pensando en otro número para tu espalda.

El segundo, Eduardo Saragó, el técnico más ganador de los últimos cinco años en Venezuela, ¡wao, vaya palmarés el que tiene!. Pero pisando tierra firme, tocando fondo, le dan esas credenciales para dirigir la selección, o nos estamos dejando llevar por las emociones, y es que la bendita costumbre de poner al que más viene ganando cosas en Venezuela nos ciega y no nos deja pensar con claridad.

Pero bueno, anormal sería que algo bueno se diera, porque ya es para nosotros el día a día, la costumbre, lo normal, aporrearnos para luego vivir de la excusa, de la lastima y de la conformidad de ganar aunque sea un partido contra uno de los grandes. Para qué ganar una competencia o simplemente estar entre los primeros, si antes éramos la cenicienta, bastante hacemos con pasar a ser una de las hermanas malas.


Y no es que diga que esté mal la decisión, en absoluto, es solo que cansa leer la misma historia, ver salir a La Vinotinto con esperanza a un campo y verla regresar al camerino con el rabo entre las piernas. Eso, señores, duele. A quienes amamos este deporte, nos parte el alma la consecución de objetivos fallidos, la falta de mostrarnos como nación futbolera, menester es cambios de verdad para mejorar, pero mientras eso sucede solo me queda decir “Dios tenga piedad de nuestro fútbol”. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

No más tribunas vacías (Editorial del día 26 - 11 - 2013)

Por @GustavoECL

Un amigo siempre cuenta una anécdota que vivió en un partido entre Táchira y Caracas en el que Miguel “Pochito” Echenausi le marcó un gol al aurinegro y fue corriendo a trepar la reja para celebrar frente a la tribuna. Lo curioso es que la tribuna estaba vacía.

Hoy en día es difícil concebir un clásico entre estos dos equipos con las gradas despobladas, pero la posibilidad está latente. La inconsistencia de la afición venezolana en los últimos meses invita a la duda en cada partido.

El pasado domingo, en el compromiso por el Torneo Apertura 2013 entre el Carrusel Aurinegro y los Rojos del Ávila en la ciudad capital se vivió un marco futbolero excepcional que dejó satisfecho a todo el mundo. Fue una verdadera tarde de fútbol, donde todos los actores estuvieron presentes.

Tres días después, los dos equipos más grandes del fútbol venezolano vuelven a enfrentarse en la final de la Copa Venezuela. Para Táchira es la oportunidad de salvarse del fracaso y para Caracas es el escenario perfecto para redondear un semestre exitoso.

Los tachirenses saben que tienen las herramientas futbolísticas para vencer en la final y celebrar en la cara de su gran antagonista. El compromiso por el Apertura estuvo parejo y los capitalinos pudieron ganarlo gracias a un penal discutible.

Sin embargo, el equipo de Daniel Farías pide a gritos el apoyo del jugador número 12, ese que se ha ausentado de Pueblo Nuevo y no ha vuelto a imponerse en los partidos del balompié local.

La asistencia de público en el Templo del Fútbol Venezolano ha sido muy baja. Únicamente los más fieles –unos 5 mil hinchas- han sido consecuentes con el equipo sin importar los resultados. El resto de los aficionados se han entregado al snobismo.

Es cierto que dos años y medio de debacle futbolística han complicado la relación entre el cuadro atigrado y su público. Se exigen resultados, pero no llegan. A pesar de eso, el Carrusel Aurinegro de este semestre ha vuelto a ser competitivo.

El fútbol con las tribunas desoladas es como un día de playa sin sol, o como Guns n’ Roses sin Slash, Duff e Izzy. Por eso, el partido del miércoles en San Cristóbal necesita el colorido de la gente para que los jugadores del Deportivo Táchira se sientan respaldados.


Es una final, es un clásico y es en casa, ¿qué más quiere la hinchada? No hay excusas.

martes, 26 de noviembre de 2013

No hay excusas cuando se quiere ganar (Editorial del día 26 - 11 - 2013)

Por @Mutaboveda

Otra jornada más del clásico del fútbol venezolano se celebró este domingo en el Estadio Olímpico de la UCV en la Ciudad de Caracas, entre el Caracas FC y el Deportivo Táchira, con un gramado solo comparable con una mesa de pool, unas gradas relucientes que fueron copadas hasta que no cupo un alma más, en un horario entre tarde y noche que permitió a todos asistir sin problemas, y con un arbitraje y una Federación velando porque el espectáculo fuese de categoría mundial, como ha de ser cada encuentro de estos entre equipos de primera división de cualquier país.

Ambos equipos propusieron técnicas letales de juego, los rojos jugaron al desequilibrio triangular en toques cortos mientras los aurinegros siempre fueron más largos y jugaron al contra golpe, tarea que no descansó a los carrileros y delanteros que corrían a mil por hora para agarrar los balones filtrados y quedar en mano a mano con el portero.

Más o menos esto es lo que debería decir una nota real de lo que sucedió ayer en el tan esperado encuentro, pero la realidad es otra, y si algo de esto lo dice un medio de comunicación, créanme señores que es solo la impresión de la prensa rosa capitalina, no hay de otra.

La realidad es que las condiciones no estaban, no se puede jugar en horario nocturno porque no hay luz en ese estadio, tampoco se puede jugar en cualquier horario porque eso no es un gramado, y me atrevería a decir que una plaza de toros tiene mejores condiciones con todo y lo que los toros y toreros la trillan.
Los árbitros, bueno siempre serán los árbitros, y sería trillado hacerles un capitulo, nuevamente por su actuación, solo quiero desde acá enviarle un saludo por su labor, ah… y también saludar a su señora madre, espero esté bien señora. Por su parte la FVF pues sabemos que la misma vive en Caracas, sus directivos son caraqueños, y pues solo velará por los intereses del equipo de su ciudad.

Digo esto último porque en ocasiones anteriores por menos que esas malas condiciones de estadio, han suspendido canchas y los equipos han tenido que mudarse, pero no sucede nunca con el de la capital, ¿curioso no?.


Bueno de igual manera y cambiando de tema, las aproximaciones no hacen ganar loterías, y si el Deportivo Táchira quería ganar ese partido tenía que ir a buscarlo, no escudarse hoy en el “Estuvimos a punto, tuvimos más chances de anotar” y sin contar el “les regalaron ese penal”. Todo eso pudo haber pasado, pero si vas y anotas dos o tres goles, el árbitro no va a poder pitarte cuatro penales en contra, a eso me refiero, no hay excusa cuando se quiere ganar. 

jueves, 21 de noviembre de 2013

Nos acostumbramos a las desilusiones [despecho futbolero] (Editorial del día 21 - 11 - 2013)

Por @GustavoECL

Después de la sobredosis satisfactoria de televisión con la excusa de los partidos del repechaje, me entró la nostalgia del "cómo sería todo si La Vinotinto hubiera clasificado". En este momento todas las radios presentarían programas especiales del camino recorrido por la selección. Seguro que las hallacas y el pan de jamón tendrían mejor sabor.

Lamentablemente, la realidad es opuesta a la que viven uruguayos y mexicanos, por citar solo dos de los dichosos 32 países clasificados a Brasil. Lo de la selección venezolana parece más una anécdota de trámite cadivezco fallido.

En Venezuela se han adoptado malas mañas. Una de ellas -tal vez la peor- es la de hacer cola por todo. Para solicitar dólares, cola. Para comprar en el supermercado, cola. Para tomar el bus, cola. Para echar gasolina, cola. Para alcanzar la suprema felicidad, también cola.



El camino Vinotinto hacia Brasil se asemeja a la infernal experiencia del ciudadano que llega al banco a entregar su carpeta para pedir a Cadivi los 500 dólares en efectivo.



La primera fila por hacer es para depositar el dinero en la cuenta para que el banco pueda retenerlo a la hora de formalizar la solicitud con la Comisión de Administración de Divisas. Hay cerca de 80 personas por delante. Difícil comienzo. Parecido a la derrota en Quito en la jornada 1.



Acto seguido, el panorama mejora al conseguir numerito de turno, ardua tarea porque las maquinitas escupe papeles suelen estar fuera de servicio. Sin embargo apareció la cifra impresa y todo augura un camino exitoso. Así como la victoria ante Argentina en la segunda fecha.

Luego hay que esperar que vayan pasando los números en la pizarra electrónica y la espera se hace larga, como en la eliminatoria. Sin embargo, un par de personas amables se acercan a hablar y las promotoras atienden rápido a los clientes. Todo esto hace la diligencia más llevadera y hace pensar que el objetivo es posible, lo cual me recuerda la primera ronda de La Vinotinto. Los tres puntos ante Paraguay en la fecha 8 llenaron de ilusión a todo el país. La misma ilusión frágil que siente  el señor que tiene su carpeta foliada como la pide Cadivi.



El propósito en el banco es entregar la carpeta y consignar la petición de billetes verdes a pesar de todos los obstáculos burocráticos y cotidianos existentes. El ideal en la liguilla clasificatoria es lograr un cupo para el mundial superando en puntos por lo menos a cinco equipos que compiten por el mismo premio.

Las horas de este día bancario siguen su curso de forma más o menos tranquila. Un par de coleados por palanca y la caída temporal del sistema. Solo esos pequeños inconvenientes sacuden la espera hacia el fin trazado, nada de qué preocuparse. Algo así como los compromisos de segunda ronda ante Ecuador, Argentina y Colombia.

Sin embargo, cuando llega el momento decisivo, donde cualquier error cuenta, la tragedia comienza: al ser atendido por primera vez, el hombre entrega su carpeta y recibe la noticia de que un documento hace falta. Debe salir disparado a buscarlo y regresar. Primer aviso. Venezuela se deja empatar de Bolivia faltando cuatro minutos para el final del partido.

Cuando el tipo vuelve al banco con el papel faltante le dicen que el número de folio no es el correcto y que tiene que imprimir una hoja de anexos. El plazo para solicitar los dólares no tiene mañana. El camino se acerca al final y la meta ya no se ve con claridad. La selección pierde en casa contra Uruguay, un rival directo.

El potencial viajero hace sus últimas jugadas y la carpeta de trámite es rechazada porque, lamentablemente, su cuenta en el banco no llega a los seis meses de antigüedad. La Vinotinto cae ante Chile, le gana a Perú y empata con Paraguay. Los puntos no alcanzan. Tanto esperar para fracasar al final.

En este país nos hemos acostumbrado a las desilusiones deportivas y los atropellos cotidianos, afortunadamente, nuestra ligereza caribeña hace que el dolor sea soportable. A pesar de esto, cuando las frustraciones se vuelven recurrentes, ya sean en el fútbol o en los bancos, las heridas resultantes son más difíciles de sanar. 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Preparen las cervezas y la Tv, Bienvenidos a Brasil 2014 (Editorial del día 21 - 11 - 2013)

Por @Mutaboveda

Maletas listas, uniformes doblados, botines pulidos, medias, canilleras, pasaportes y las ganas de asistir a una cita mundialista, todo está en los equipajes de los jugadores de los 32 equipos que juntaron las fuerzas para dar el paso al frente en Brasil 2014, un mundial que vuelve al continente americano después de 20 años y después de 36 años al cono sur desde que se jugara en Argentina.

Algunos tuvieron clasificatorios por grupos que definieron en corto tiempo, como se hace en Europa, otros pasaron tres largos años batallando para lograr el pase a la fiesta como las eliminatorias suramericanas, algunos lograron el pase directo y otros tuvieron que ir a una repesca, en partidos desiguales como el de Uruguay vs Jordania, y otros en batallas campales como el encuentro entre Portugal vs Suecia, que para muchos fue lejos el encuentro esperado por los que pescaban en río revuelto, y vaya que lo fue.

El mundial de fútbol es el evento más importante dentro de esta disciplina y quizá el más esperado por el planeta entero por encima de las olimpiadas que agrupa todas las modalidades deportivas de verano, es la fiesta que paraliza multitudes, capaz de hacerte creer que eres de otra nación a la que apoyas de manera incondicional y hasta te haces llamar como el jugador de moda, compras la camiseta con su número y nombre en las espalda.

La Venezuela es el único país en Suramérica que nunca ha asistido a una cita mundialista, pero como uno de los países más felices del mundo, nunca nos ha faltado la emoción de vivirlo igual, durante el mes que dura el evento, nadie porta la cédula venezolana, todos sacan las raíces de familiares, o simplemente se impregna de la alegría del fútbol y apoya algún equipo, nadie se queda sin hacerlo, ni los que se hacen llamar ateos del fútbol.

Brasil el anfitrión solo tuvo que servir la mesa para asistir a la gala, se suma a la lista junto a Argentina, Colombia, Chile Ecuador y Uruguay que tuvo un extra de repechaje, de suramericanos que asistirán, por el norte americano son, Costa Rica, EE.UU, Honduras y México en repesca, que dijeron presente, los europeos llevaron más gente, España, Inglaterra, Rusia, Bosnia, Holanda, Italia, Bélgica, Suiza, Alemania y los pescadores tardíos Portugal, Francia, Croacia y Grecia, África se anotó en el paseo con Camerún, Costa de Marfil, Nigeria, más los que no madrugaron, como Ghana y Argelia, finalmente los asiáticos aportaron su granito con Corea del Sur, Japón Irán y Australia.

No queda más, solo esperar, tener paga la televisión por cable, preparar las cervezas y la carne para la picada, sacar el cartelito de “No Molestar” en los horarios de partidos para disfrutar de cada encuentro, dejar fluir las emociones y dejar que la pasión del fútbol haga su trabajo.


Una recomendación: el mundial te permite ser snobista, no dejes de comprar la remera de tu preferencia y ponértela cuando juegue tu selección para lucirla en la calle, hay quienes tienen tanto amor al fútbol que compran dos o tres remeras por si eliminan alguno de sus favoritos. Ah por último y no menos importante, busquen con tiempo las banderas para poner en las ventanillas del vehículo, si esperan para el mundial, los buhoneros las pondrán más caras. Bienvenidos a Brasil 2014

lunes, 18 de noviembre de 2013

Verdugo de capucha aurinegra (Editorial del día 19 - 11 - 2013)

Por @GustavoECL

A pesar del exceso de optimismo de algunos medios tachirenses, el Deportivo Táchira sigue teniendo el camino complicado para ganar el Torneo Apertura 2013. La victoria frente a Carabobo puso al equipo aurinegro a solo cuatro puntos del primero, pero quedan tres fechas para el cierre y cinco oncenas deben resbalar para que los andinos se apoderen de la cima.

Con este camino por recorrer, el conjunto andino ha asumido un papel que le queda mejor dentro de este final de película que tiene el fútbol venezolano. Desde la expansión del campeonato en el 2007 no se había presentado un semestre en el que seis escuadras se perfilaran con opciones al título a estas alturas. Dentro de este climax futbolero, el cuadro dirigido por Daniel Farías ocupó desde la Jornada 14 un rol de verdugo.

Con capucha aurinegra y la guillotina esférica, el Deportivo Táchira ya hizo el trabajo sucio ante el Carabobo, que ahora debe remontar y depender de otros resultados.

En la próxima fecha se juega el clásico del balompié nacional: el puntero Caracas recibe en un Estadio Olímpico sin luz al irregular pero siempre poderoso equipo tachirense. Este tipo de choques deparan desenlaces inciertos, pero los aurinegros pueden repetir lo que hicieron con los granates y aguarles la fiesta a los rojos.

Por el momento, la función que tiene Táchira es la de meter la zancadilla a un par de candidatos. Ya cumplió la mitad de la misión, dentro de seis días se sabrá si el objetivo se completa. Después de eso posiblemente quepa en el análisis un eventual título atigrado. 


Anacronía de una historia futbolística (Editorial del día 18 - 11 - 2013)

Por @Mutaboveda

Este domingo el Deportivo Táchira enfrentó al que había sido hasta la fecha el líder del torneo apertura, el Carabobo, que si bien viene desde la segunda división escalando, no dejó de hacerlo hasta que se encaramó en la cima, prueba de fuego para los de las franjas amarillas y negras, que resolvieron bien ganando el encuentro, pero que no terminan de calar en el torneo.
Bien sabemos que el Torneo apertura del fútbol rentado local ha sido una constante alteración de tiempos, espacios, y resultados para los del equipo emblema del fútbol venezolano, y aunque ha mejorado el curso de campañas pasadas, aun no logra el objetivo principal, buscar una nueva estrella y evitar que le sigan faltando al respeto.

Tomemos como referente la literatura para hablar de estas alteraciones de tiempos, y así saber de qué va el tema en cuestión. En ella, el tiempo corresponde a la manera como está organizada la historia, y vale mencionar si está hecho de manera lineal, cronológica o si ha sufrido alteraciones, también sabemos que se manejan dos tiempos, el de la narración y el de la historia que se narra,  no se deslinda el uno del otro.

En el fútbol no puedes divorciar el tiempo de un partido con el del torneo entero, debes salir a la cancha a ganar ambos, cuando comienzas un torneo, debes arrancar ganando desde el Ab Ovo, del latín que significa (desde el origen), el In Medias Res (En medio de las cosas) que sería desde la mitad o el In Extrema que sería comenzar al final, solo sirve para aplicarlo a la literatura, porque en el deporte Rey sería una desfachatez que dejaría como consecuencia una mala historia que contar y como la que hasta hoy cuentan los dirigidos por Farías, recordemos que los resultados positivos hacen ganar torneos y los que ganan torneos son los que cuentan historias.

Por otra parte, la anacronía en la literatura está definida como la ruptura temporal del relato, es aquello que se suspende para dar espacio a otro acontecimiento con tiempo distinto, aquí entonces entran esos saltos anacrónicos que se convierten en los encuentros ante Petare, Llaneros, Yaracuyanos, por nombrar los que en teoría resultarían fáciles para los aurinegros.
Hablando entonces de esto de tiempos literarios, los grandes problemas que acarrea el equipo de las siete estrellas, son la Analepsis que es un salto del relato hacia el pasado, como flash back y la Prolepsis, que es el salto del tiempo narrativo hacia el futuro.

La prolepsis en la historia de los aurinegros se dio al principio de la campaña, cuando se dijo que el torneo estaba prácticamente ganado gracias a los fichajes que tenía el equipo a pesar de prescindir de los extranjeros salvo el portero, allí se dio un salto al futuro en la narrativa de este cuento, pero un salto solo imaginario, que no se completó, propio de nuestro realismo mágico.

Posteriormente caímos en una constante Analepsis, que se refleja en los “y si le hubiésemos ganados a estos, o si empatábamos con aquellos, hoy estuviéramos de primeros en la tabla”, y es nuestro peor punto, porque el futuro podemos tratar de acomodarlo, pero el pasado sentencia, es inamovible.

De manera que despertamos y notamos que la realidad hoy es otra, el equipo no pudo salir de la arena movediza que lo atrapó en ese sexto lugar y que difícilmente lo deje subir un poco más, las alteraciones cronológicas llevaron la pluma de Daniel Farías, a escribir una historia que por momentos se tornó interesante, pero que a la final no concreta las ideas, y un escrito puede tener ciertos saltos en el tiempo, pero no tener ideas claras para plasmarlas lo hace inentendible.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Si La Vinotinto buscara ganar su segundo mundial... (Editorial del día 15 - 11 - 2013)

Por @GustavoECL

Imaginemos por un momento que Venezuela es un país tradicionalmente futbolero, de esos que inhalan oxigeno cada vez que su equipo pierde el control de la pelota y exhalan cuando llega sin peligro a las manos de su portero. Uno de esos países que no necesita tanto un pedazo de pan como un gol de su selección. Un país de parches blancos y negros unidos por hilos.

De esta manera, todos coincidimos en que Pdvsa debe presionar monetariamente al Manchester City para que deje libre a Noél Sanvicente porque se le necesita en el banquillo de La Vinotinto. Desde Lobatera hasta el Faro de Barima están solicitando a “Chita” que abandone su periplo exitoso como entrenador de la élite europea para vestirse de gloria con la selección nacional.

Los medios de comunicación presentan cada semana un especial grabado en la Iglesia de la Santísima Zurda de Arango, ubicada en un caluroso rinconcito de Guanare. En ese lugar, los fieles celebran la resurrección de Juan luego de caer en desgracia por un codazo del endemoniado Javi Navarro. El número 18 pinta los muros como símbolo central del arte callejero.

Por su parte, el Deportivo Táchira es uno de los clubes más ganadores y populares del mundo. Siete Copas Libertadores y una Intercontinental adornan las vitrinas del mítico Polideportivo de Pueblo Nuevo. La hinchada recuerda particularmente la final en la que los aurinegros tenían que vencer al Flamengo en el Maracaná y lo lograron con goles de Patón y Diego Herrera, con el reloj agonizando, luego de ir perdiendo por un tanto. Qué noche inolvidable.

Ni hablar de las revistas de farándula que no dejan en paz a Fernando Aristeguieta desde que empezó a salir con Gaby Espino. Luego del intercambio de palabras en twitter entre Gaby y algunos vinotintos porque ella anunció un partido de la selección de México, Fernando sirvió como mediador y allí se produjo el flechazo. Ahora son la pareja nacional y los analistas viven preocupados de que tanto revuelo pueda distraer al goleador en el ámbito profesional.

Últimamente, las mujeres y hombres que se ven en las panaderías no paran de hablar sobre la inminente creación de una liga de fútbol con autonomía jurídica. Se les nota entusiasmados con la idea y angustiados por las trabas que puede poner la Federación Venezolana de Fútbol. De vez en cuando, uno que otro individuo se acuerda del inicio de la temporada de beisbol, pero nadie le pone mucha atención, ni siquiera los medios de comunicación.

La catástrofe nacional no pudo ser peor con la mala campaña de La Vinotinto en las eliminatorias para Brasil 2014. El país entero esperaba ir al mundial a ganar la segunda copa, pero ahora la espera se prolonga cuatro años más, cuando se vean renovadas las esperanzas de igualar a los argentinos y uruguayos en el palmarés global.

Ganar el segundo mundial para Venezuela sin duda que es un lindo sueño. Pero es eso, un sueño. La realidad que tenemos es otra, una que dice que este país no es de los más futboleros del mundo, ni siquiera de Sudamérica, donde todos los vecinos se desvelan día a día por el balompié y sólo en esta tierra el insomnio es provocado por un Caracas – Magallanes.


A pesar de esto, el panorama no es tan oscuro, ya que cuando juega la selección se abarrotan los bares. También hay hinchadas numerosas como las del Táchira y Estudiantes de Mérida. Sin embargo, en una patria donde la cultura del fútbol es secundaria, todavía queda mucho trabajo por hacer y muchos pasos que dar dentro de un proceso de crecimiento normal. Para que en un futuro podamos escuchar hasta a las abuelas hablando del encuentro entre Mineros y Zamora, es menester  seguir cultivando las semillas de una actividad que, más que un deporte, es una forma de vida. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El fútbol, un espejo social (Editorial del día 14-11-13)

Por @Mutaboveda

Hablemos de mañas y costumbres en la sociedad venezolana, porque quiero que discutamos sobre el comportamiento de nuestra gente y lo que esto repercute en todos los ámbitos sociales, desde la educación, la medicina, pasando por el pensamiento filosófico del insigne protagonista de la novela Por Estas Calles Eudomar Santos, “como vaya viniendo vamos viendo”, el comportamiento de los entes de seguridad y hasta llegar a Santo Grial que hace posible este espacio, “El Fútbol Rentado venezolano”.

Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad según muchos estudiosos, sabios y pseudo intelectuales, pero parece que desde nuestra óptica, una mentira dicha con poder se convierte en verdad y punto, de lo contrario rodarán cabezas, y es aquí donde tocaré lo dicho en el primer párrafo.

Para los maestros, aunque estén errados en la enseñanza, los alumnos deben obedecer a lo que pregonan, o de lo contrario les costará el año escolar, si hablamos de los médicos, y no tienes la pasta (el dinero) necesario, te dejan morir, y si lo tienes también te dejan morir, los guardianes de la seguridad por su parte, llámense policías, Guardias Nacionales, Tránsito Terrestre, Soldados, y hasta los Boys Scouts, salen a la calle con el único fin de servir, pero de servir a su bolsillo y te martillan hasta que te sangran los bolsillos.

En todo esto se me ocurre que caben dos preguntas muy necesarias, la primera es ¿Por qué pasa esto? Y la segunda y no menos importante, ¿qué tiene que ver esto con el fútbol nacional?, pues no desesperéis, para la primera les digo que la razón es única y sencilla, “no hay vocación de profesión”, la sociedad venezolana se acostumbró a vivir fácil, viva la pepa, entre más gane y menos trabaje mejor, sin importar si me friego en el vecino.

Está bien que la parábola que genera la entrada a la postmodernidad conlleve al individualismo social, pero en ningún lado dice que tiene que ser aprovechándose del más cercano, recordemos que no siempre el fin justifica los medios.

En segundo lugar, sí creo que tenga que ver con el fútbol, porque a decir verdad en la cancha vemos que se refleja el rostro de la sociedad que nos envuelve, en una sociedad tan violenta como la nuestra donde la trampa, la extorsión  el martillo, la corrupción, los homicidios y la agresión predominan, no vamos a pretender que tengamos una Federación justa y honesta, barras sin darse golpes, que no haya estafas de directivas hacia jugadores, y árbitros dados al mejor postor y paremos para no llorar.

Aclaro que con ello no quiero justificar y decir que debemos acostumbrarnos a permitirlo porque así es nuestra sociedad, todo lo contrario, y esa es la molestia, recordemos la frase polémica del filósofo alemán Friederich Nietzsche “Dios ha muerto” donde luego aclaraba que ello se debía a que la humanidad lo había matado con su comportamiento, y eso es lo que pasa con nuestro fútbol, lo estamos matando nosotros con nuestra manera de tratarlo.



La Federación lo ve como un negocio, los jugadores lo ven como un trabajo y no como una pasión, los hinchas lo ven como una manera de ir a ser rebeldes, los árbitros ni lo ven, solo cuando hay que cobrar, y los medios de comunicación no le abren las puertas para vitrinearlo, es por esa sencilla razón que tenemos este fútbol, que no terminó de despegar y ya nosotros le estamos dando muerte, de continuar a este ritmo, no alcanzará la madurez, y fallecerá prematuro. 

martes, 12 de noviembre de 2013

Chau, número 11 (Editorial del día 12 - 11 - 2013)

Por @GustavoECL

El Maestrico González fue sometido a una artroscopia y reconstrucción del ligamento anterior cruzado de su rodilla izquierda por lo que estará ausente de las canchas durante siete meses aproximadamente.

Siempre es lamentable una lesión y ésta en particular la están llorando el Deportivo Táchira y la selección venezolana de fútbol. Pero el mayor afectado por la situación es el propio César. Más allá de las razones obvias, lo más doloroso para el futbolista es la reiterada interrupción de su actividad profesional por las lesiones.

El volante monaguense no ha podido pegar dos temporadas completas sin padecer algún problema físico que lo aleje de la pelota. Eso es lo triste del caso: cuando el romance con la redonda está en su mejor momento llega la separación abrupta que enfría las cosas.

Durante su pasantía por la Primera B Nacional de Argentina, con la camiseta de River Plate, uno de los equipos más exitosos y populares del mundo, César sufrió un par de inconvenientes que le impidieron meterse en el bolsillo a Almeyda y a la afición. Pocos jugadores no argentinos reciben la oportunidad de jugar en La Banda y Maestrico es el único venezolano que lo ha logrado. Con un poco más de ayuda de su cuerpo, seguramente se hubiera convertido en ídolo y su vínculo con los millonarios se hubiese prolongado, pero no fue así.

Ahora, la frustración le llega en el momento de comunión entre su talentosa derecha y la afición tachirense. González venía jugando en un gran nivel y se posicionó como el líder del Carrusel Aurinegro en la cancha y el camerino.

Sus actuaciones en este Torneo Apertura 2013 le permitieron meterse a la hinchada y la prensa en el bolsillo, tarea nada sencilla en San Cristóbal. En los últimos meses, Maestrico demostró madurez futbolística y apareció cuando el equipó lo necesitó. Además, el 11 aurinegro supo sacar lo mejor de Yohandry Orozco en el mediocampo, erigiéndose como su socio ideal en la creación. Si bien Orozco sigue siendo un jugador clave en el esquema de Daniel Farías, su rendimiento se ha venido a menos desde la lesión de César.


La operación ya fue realizada y la recuperación será larga. El profesionalismo, las ganas y la calidad de Maestrico hacen pensar que a mediados del año 2014 la pelota tendrá la dicha de volver a sentir las caricias de su derecha estupenda. Mientras llega ese momento, todo el estado Táchira está prendiendo velas para que el equipo atigrado no lo extrañe tanto.


lunes, 11 de noviembre de 2013

No todos hacen leña del árbol caído (Editorial del día 11 - 11 - 2013)

Por @Mutaboveda

El adagio criollo reza que del árbol caído todo el mundo quiere hacer leña, pero esa no parece ser la política que quiere implementar el Deportivo Táchira juega a ser un equipo generoso y no le gusta aprovecharse de aquellos que pasan por malos momentos.

Digo lo de árbol caído por la situación que atraviesa el Llaneros de Guanare, equipo que hace menos de una semana botó de sus filas a dos de sus pilares en la cancha como lo son Frank Piedrahita y Wilfredo Alvarado, la causa, según la dupla de jugadores, por ser los rebeldes con causa que tomaron la bandera protestataria para exigir sus pagos.
  
El resto del plantel llanero mantiene un ambiente tenso, con un director técnico nuevo, jugadores sin paga, hinchada molesta, y con deudas que ahorcan, en fin… pero no es el tema a tocar, es una arista que nos lleva a intentar entender el entuerto final en los resultados de los dirigidos por Farías, y vuelvo y lo remarco aquí ¿podría un equipo con tantas presiones y problemas meter una zancadilla a otro que lo tiene todo?

Al parecer sí, la tarde de ayer el Deportivo Táchira en un partido dominado no pudo pasar del empate ante la oncena de Guanare y desperdició por segunda semana consecutiva una oportunidad de oro que le brindaban los punteros llámese Caracas que empató en casa ante el Petare, o Deportivo Anzoátegui que perdió en la visita a un Mineros con un Richard Blanco que se estrenó con tres tantos luego de un torneo sin anotar.

Perdimos pues esa chance, aunque reconocemos que jugamos mejor, pero y ¿a quién le importa si juegas mejor o peor, si no sumas los puntos? No es el que más tiene la pelota o el que más ataca, ni el que mejor se para en el gramado el que gana los partidos, con menos de eso un equipo te puede aguar la fiesta y parece que los aurinegros cada vez que pueden se toman una cucharada de ese caldo, véase partidos contra el Petare, Trujillanos y Llaneros.

El torneo, a cuatro fechas para el final aun muestra modificaciones, amaneció hoy nuevo líder, el Carabobo que prendió una turbina que lo impulsó desde la segunda división directo hasta la punta, y aunque eso no define todo, lo que sí parece estar definido es el torneo para Táchira, que tendrá que medirse con el primero y el segundo en las cuatro fechas que le restan ¡vaya contiendas!

Creo a motu propio, que el exceso de confianza es el veneno que mata lentamente al equipo, cuando inicias una campaña por todo lo alto, traes al último director técnico que ganó copas, a su séquito de jugadores campeones, abarrotas una plantilla millonaria, pero te acuestas a dormir, obtienes como resultado estar seis puestos debajo del líder, que trae jugadores que sin ánimos de ofender, difícilmente los conocen en la cuadra donde se criaron.

No quiero decir con esto que no tenga el talento el Carabobo para estar en la punta, pero cuando tienes jugadores de talla como para ganar lo que te pongan al frente, no puedes dormitar en el camino. De manera que, solo queda esperar la final de la Copa Venezuela por parte de este equipo atigrado que no debe salir menos que Campeón, lo contrario solo complementaría el fracaso puro y duro de una plantilla inigualable.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Una liga de soluciones (Editorial del día 08 - 11 - 2013)

Por @GustavoECL

El pasado jueves se reunieron en Barinas los directivos de los equipos de fútbol profesional venezolano para discutir el proyecto de la creación de una liga con autonomía jurídica y que funcione aparte de la Federación Venezolana de Fútbol.

Para que se concrete la aparición de la liga tiene que existir acuerdo entre la mayoría de las escuadras. Si esto sucede, se introducirá un documento ante la FVF en el que se requiere formalmente la creación de la Liga de Fútbol Profesional Venezolano. En resumen, se deben consignar el Acta Constitutiva y sus Estatutos, el registro como Entidad Profesional validado por el Instituto Nacional de Deportes y las garantías económicas suficientes para el buen andar de las competiciones. Los requisitos están bien claros en el Capítulo V De Las Ligas, Artículo 23, de los Estatutos del ente federativo.

Si esta iniciativa llega a buen puerto, la mesa quedará servida para un banquete del que deben salir gratamente beneficiados los clubes. La existencia de una liga constituida por los mismos equipos les permite ser dueños exclusivos de los derechos comerciales de los torneos, lo cual trae dividendos.

Desde el punto de vista económico, los clubes serán los grandes responsables de que las cosas marchen bien y que la plata alcance para todos. La liga, bien llevada, podría ser la solución a los lamentables inconvenientes monetarios que atraviesan todos los años los equipos profesionales. Los conjuntos comenzarían a percibir el dinero de los derechos televisivos y de las marcas patrocinantes sin el filtro de la FVF.

Hay varios ejemplos de éxito cuando los principales protagonistas se juntan para dar forma al campeonato y mercadearlo. Es notoria la popularidad a nivel mundial de Liga de Fútbol Profesional en España, la Bundesliga en Alemania, la Premier League en Inglaterra y a nivel regional, la Liga MX en México.

Sin ir tan lejos, el béisbol en Venezuela tiene a los equipos bien organizados y empujando todos hacia el bien común. No es un tema menor que la Major League Baseball apoye a la pelota criolla, pero también es cierto que las sólidas alianzas publicitarias y con empresas mediáticas producen frutos.


Por ahora se puede celebrar que se están dando los primeros pasos y alentar a los involucrados para que se cristalice el plan. Más adelante, las esperanzas estarán puestas en que las cosas se hagan bien para que el balompié venezolano siga evolucionando. Algo es seguro: si hay dinero para todos las cosas van mejor. 

¿Acabaremos con 27 años de sequía? (Editorial del día 07-11-13)



Por @Mutaboveda


¡Ganó el Deportivo Táchira!, ¡anotó par de tantos Gelmín Rivas, a pesar de que Yohandry Orozco estuvo algo desorbitado en el encuentro! Esas son las cosas que se pudieron escuchar de algunas de las pocas personas que se animaron a ver el encuentro de vuelta por las semifinales de la Copa Venezuela en el que se disputaban el pase a la final el Zamora FC y el  Deportivo Táchira.


Y no es para menos que la gente se haya olvidado de este encuentro, el denominador común de nuestra sociedad, hablando de la tachirense esta vez, esperaba con ansias el encuentro que jugaba más temprano el Barcelona FC vs Milan, entonces, para la hora del partido local, ya el alcohol, la euforia el snob  y el desinterés hicieron su mezcla que da como resultado el poco apoyo al equipo de casa.

Me propongo entonces a informar en este pequeño escrito a los que se perdieron de ese encuentro crucial para los locales, que el resultado de los 90 minutos fue de 2 x 0 a favor y que la sumatoria global, es decir la de los encuentros de ida y vuelta que suman 180 minutos, quedo así, Deportivo Táchira 3, Zamora FC 0. Sí, en hora buena, ¡vamos a celebrar!

Por otra parte, el Deportivo Táchira entra en una final por tercera vez en la historia de esta competición, y opta por su segunda corona, esta vez ante el Caracas FC, ya sabemos que será una gran final debido a que ambos equipos complementan el clásico moderno del fútbol nacional.

Es posible entonces que el próximo 27 de noviembre nos acordemos que es una final y apoyemos al equipo, en ese primer encuentro que se disputará en Pueblo Nuevo, y luego en el segundo que se jugará el 4 de diciembre en la capital. (…) bueno todo depende de cómo quede el primer encuentro, recordemos que cuando el barco se hunde, los primeros en saltar al agua y abandonar son las ratas de la cocina, sin ánimos de ofender.

En cuanto al encuentro, fue un partido que en principio se notó aparatoso por el exceso de agua en el gramado, que ayudó a los desaciertos de ambos equipos, luego del primer gol aurinegro al minuto 9, los de Barinas apostaron un poco más pero sin concretar y así se fueron al descanso, vino el segundo tiempo y al minuto 9 de este, Gelmin Rivas quien porta en su espalda el número 9, anota su segundo gol de la noche y el segundo y definitivo para el equipo.

No creo en cábalas, pero prefiero no voltear ese número repetido tres veces, porque me daría 666 y eso me llevaría a pensar que se convirtió el delantero aurinegro en un demonio anoche que barrió con la defensa blanquinegra.

Lo cierto del cuento es que Táchira jugó, ganó, convenció, y se ve confiado para la final, ya que prácticamente es lo que le queda por pelear este semestre, solo nos falta esperar que esa energía se mantenga, que el demonio Gelmín vuelva a aparecer y haga de las suyas en casa y en la capital, y puedan acabar Farías y sus muchachos con la sequía de 27 años de no ganar una Copa Venezuela.