Por @GustavoECL
A pesar del exceso de optimismo de
algunos medios tachirenses, el Deportivo Táchira sigue teniendo el camino
complicado para ganar el Torneo Apertura 2013. La victoria frente a Carabobo
puso al equipo aurinegro a solo cuatro puntos del primero, pero quedan tres
fechas para el cierre y cinco oncenas deben resbalar para que los andinos se
apoderen de la cima.
Con este camino por recorrer, el conjunto
andino ha asumido un papel que le queda mejor dentro de este final de película
que tiene el fútbol venezolano. Desde la expansión del campeonato en el 2007 no
se había presentado un semestre en el que seis escuadras se perfilaran con
opciones al título a estas alturas. Dentro de este climax futbolero, el cuadro
dirigido por Daniel Farías ocupó desde la Jornada 14 un rol de verdugo.
Con capucha aurinegra y la guillotina
esférica, el Deportivo Táchira ya hizo el trabajo sucio ante el Carabobo, que
ahora debe remontar y depender de otros resultados.
En la próxima fecha se juega el clásico
del balompié nacional: el puntero Caracas recibe en un Estadio Olímpico sin luz
al irregular pero siempre poderoso equipo tachirense. Este tipo de choques
deparan desenlaces inciertos, pero los aurinegros pueden repetir lo que
hicieron con los granates y aguarles la fiesta a los rojos.
Por
el momento, la función que tiene Táchira es la de meter la zancadilla a un par
de candidatos. Ya cumplió la mitad de la misión, dentro de seis días se sabrá
si el objetivo se completa. Después de eso posiblemente quepa en el análisis un
eventual título atigrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario