Por @Mutaboveda
A la hora y fecha pautada, miércoles 29
de octubre de 2013, a las 7:00 pm,
el estadio Polideportivo de Pueblo Nuevo encendió una vez más sus luces,
pinto las líneas blancas, preparó el cotejo y afinó detalles para lo que sería
el encuentro contra el Zamora FC, por la ida de las semifinales de la Copa
Venezuela, que prometía mostrar un
escenario lleno de fútbol, porque era
eso lo que la gente quería ver, fútbol.
Recalco esto, porque a pesar del
resultado final, fue poco lo que se mostró de ello y terminó
siendo, un partido
como el agua de
manantial, y no
lo digo por
lo transparente o limpio, ese no sería por ahora el tema en cuestión,
sino porque terminó siendo sin olor, sin sabor, y sin color, durante sus 90
minutos.
Ante la vista de alrededor de 3600 personas que asistieron a las
tribunas, cifra floja para el equipo y el tipo de partido, se vio un
aletargamiento por parte del equipo local y siempre me pregunté por qué, intenté
justificarlo en la ausencia de Maestrico
González, en el
duro viaje que tuvo el
equipo durante los
dos encuentros anteriores, pero en realidad me desconcertaba el
asunto.
Por otra parte, la alegría, lo bonito, la magia del fútbol está en el
gol, y Táchira hizo lo propio, anotó y ganó, pero nos deja con ese sin sabor en
la boca, con esas ganas de verlo dominar como en épocas anteriores, entonces yo
sigo justificando y me repito,
“están en un
proceso de adaptación”,
proceso que lleva
ya dos temporadas.
Ahora, pienso en que los hijos de esta tierra, deben viajar a La Carolina en Barinas a jugarse la vuelta con un marcador a favor pero muy ajustado, situación que preocupa porque no es el equipo dirigido por San Vicente tarea fácil en su feudo y tienen la espina de dos reveces en menos de un mes ante los andinos.
No es esto una crítica, o una pataleta de niño malcriado, me permito estas líneas que tal vez suenen duras, porque no quiero ser conformista y pretendo que el equipo vaya a más, La Copa Venezuela es prácticamente lo que queda por disputar, porque sin querer ser pájaro de mal agüero, veo difícil un torneo en el que no se depende de méritos propios.
Solo nos queda esperar que el equipo mantenga el curso, le ponga carbón a los motores del tren y vaya a toda máquina a liquidar la vuelta, no hay mañana, se debe volver al curso ganador ahora, tenemos el equipo, la hinchada, la cancha,pero faltan más ganas, falta dejar de tener el pecho frío.