jueves, 31 de octubre de 2013

Dejar de tener el pecho frío (Editorial del día 31-10-2013)

Por @Mutaboveda

A la hora y fecha pautada, miércoles 29 de octubre de 2013, a las 7:00 pm,  el estadio Polideportivo de Pueblo Nuevo encendió una vez más sus luces, pinto las líneas blancas, preparó el cotejo y afinó detalles para lo que sería el encuentro contra el Zamora FC, por la ida de las semifinales de la Copa Venezuela,  que prometía mostrar un escenario lleno de fútbol,  porque era eso lo que la gente quería ver, fútbol.

Recalco esto, porque a pesar del resultado final, fue poco lo que se mostró de ello y  terminó  siendo,  un  partido  como el  agua  de  manantial,  y  no  lo  digo  por  lo transparente o limpio, ese no sería por ahora el tema en cuestión, sino porque terminó siendo sin olor, sin sabor, y sin color, durante sus 90 minutos.

Ante la vista de alrededor de 3600 personas que asistieron a las tribunas, cifra floja para el equipo y el tipo de partido, se vio un aletargamiento por parte del equipo local y siempre me pregunté por qué, intenté justificarlo en la ausencia de Maestrico  González,  en  el  duro  viaje  que  tuvo  el  equipo  durante  los  dos encuentros anteriores, pero en realidad me desconcertaba el asunto.

Por otra parte, la alegría, lo bonito, la magia del fútbol está en el gol, y Táchira hizo lo propio, anotó y ganó, pero nos deja con ese sin sabor en la boca, con esas ganas de verlo dominar como en épocas anteriores, entonces yo sigo justificando y  me  repito,  “están  en  un  proceso  de  adaptación”,  proceso  que  lleva  ya  dos temporadas.

Ahora, pienso en que los hijos de esta tierra, deben viajar a La Carolina en Barinas a jugarse la vuelta con un marcador a favor pero muy ajustado,  situación que preocupa porque no es el equipo dirigido por San Vicente tarea fácil en su feudo y tienen la espina de dos reveces en menos de un mes ante los andinos.

No es esto una crítica, o una pataleta de niño malcriado, me permito estas líneas que tal  vez suenen duras, porque no quiero ser conformista y pretendo que el equipo  vaya  a  más,  La  Copa  Venezuela  es  prácticamente  lo  que  queda  por disputar, porque sin querer ser pájaro de mal agüero, veo difícil un torneo en el que no se depende de méritos propios.

Solo nos queda esperar que el equipo mantenga el curso, le ponga carbón a los motores del tren y vaya a toda máquina a liquidar la vuelta, no hay mañana, se debe volver al curso ganador ahora, tenemos el equipo, la hinchada, la cancha,pero faltan más ganas, falta dejar de tener el pecho frío.

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