miércoles, 30 de octubre de 2013

Un merengue de decisiones (Editorial del día 30 - 10 - 2013)

Por @GustavoECL

Cuando se juntan el mejor club de la historia, según la FIFA, y el mejor técnico de la actualidad, las opiniones y los análisis coinciden en vaticinar el éxito total. Sin embargo, da la impresión de que el Real Madrid del último lustro es garantía de fracaso para los mejores estrategas del mundo.

Cuando se revisan los números del equipo merengue desde el año 2009 –por no ir más lejos- salta la pregunta: ¿se puede hablar de fracaso? Para los parámetros madridistas, sí. Hay que tener presente que es un equipo con una directiva a la que le gusta tirar la casa por la ventana cada año. Gastan demasiado dinero, inflan el mercado y no han podido ganar la Champions League desde el año 2002, el gran objetivo fallido.

Por y para la Champions es que el Madrid invierte tanta plata, eso es lo que dicen sus voceros. Pero sus dirigentes no pueden ocultar que se ha convertido en una institución en la que muchas veces priman la venta de camisetas y souvenirs que lo deportivo. Allí es donde comienza el problema para los aficionados, quienes sufren por los títulos y no porque el equipo sea el más millonario del planeta.

Desde hace cinco años el Real Madrid ha tenido a tres de los mejores técnicos del mundo, por no decir que son los mejores. Manuel Pellegrini, José Mourinho y, actualmente, Carlo Ancelotti. El chileno dejó record de goles marcados y de partidos ganados pero no pudo obtener ningún título ante el maravilloso Barcelona. El portugués, que ha tenido una carrera llena de éxitos, en la que cuentan dos Champions con el Porto y el Inter de Milán, solo pudo obtener una Copa del Rey y una Liga con la casa blanca, mientras que el Barcelona, durante esos tres años de Mou en el Madrid, ganó ocho títulos. Finalmente, hoy en día el italiano Carletto está viviendo un arranque de temporada discreto, en el que ya perdió el clásico ante los catalanes, quienes marchan punteros en la primera división y apuntan a la siguiente fase de copa.

Todo esto hace pensar que el fracaso de los mejores "misters" del mundo en el club merengue es consecuencia directa del superlativo funcionamiento del Barcelona. Es verdad, la época que está marcando el equipo blaugrana tiene mucho que ver con que el Madrid se vea disminuido, pero también se asoman las secuelas de las malas decisiones.

Las políticas erróneas de Florentino Pérez, que hacen hincapié en llamar la atención de los medios y las grandes marcas más que en la coherencia deportiva, han sustentado el papel de reparto que ha interpretado el Real Madrid recientemente en España y Europa.

Enumerar las equivocaciones del presidente alargaría mucho más esta editorial, pero se pueden recordar algunas para que quede constancia: la salida abrupta de Pellegrini con números positivos y un curriculum intachable, la venta de Gonzalo Higuaín para luego pretender a Falcao por la necesidad de un 9, la ruptura de relaciones con exquisito Mesut Ozil y el despilfarro para comprar a Gareth Bale, un futbolista propenso a lesiones y sin un lugar claro en el equipo. 


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