lunes, 28 de octubre de 2013

Apuntando al futuro (Editorial del día 28 - 10 - 2013)

Por @GustavoECL

Cuando escuchamos las reiteradas declaraciones de Daniel Farías en las que dice que la plantilla del Deportivo Táchira está completa y que no es necesario contratar más jugadores se pueden hacer varias interpretaciones.

Estas interpretaciones son posteriores al transcurrir del torneo y ver el funcionamiento colectivo y, principalmente, los resultados obtenidos por el equipo.

Es verdad que Táchira ha tenido partidos brillantes por su juego y la producción ofensiva. Por momentos, el equipo parece un vendaval indetenible que golpea con fuerza los muros defensivos rivales. Lamentablemente, adolece de definición. Allí comienzan las dudas sobre las palabras del técnico.

Por otra parte, el Carrusel Aurinegro tiene saldo negativo en los compromisos ante rivales directos en la pelea por el título. Cuando llegan las pruebas difíciles el equipo se queda corto. Derrotas ante Lara, Anzoátegui y Mineros, además del empate con Atlético Venezuela lo confirman.

Al ver los partidos se hace obvio de que sí hacen falta un par de jugadores para darle profundidad a la plantilla.

Los jóvenes futbolistas que tiene el equipo muestran un talento excepcional y han tenido buenas actuaciones, sin embargo, es evidente que les falta rodaje para sacar adelante partidos complicados ante equipos experimentados.

Dicho esto, se puede interpretar que Daniel Farías y su cuerpo técnico, con estos jugadores, no apuntan a ganar este torneo. Simplemente competir y dar guerra hasta que se pueda.

Daniel Farías apunta a ganar campeonatos futuros, piensa en el mañana. Al reiterar que la plantilla no necesita retoques nos está diciendo que confía en estos profesionales y que con ellos vendrán los éxitos, pero no dice cuando.

El talento de José Miguel Reyes, José Alí meza, Romeri Villamizar, Ebby Pérez y Juan Carlos Azócar es notorio, aunque les falta crecer como futbolistas y tener la experiencia y jerarquía para vencer en los partidos claves.

El asunto está en que la afición aurinegra es demasiado impaciente y quiere resultados inmediatos. Es una hinchada malacostumbrada que va a meter presión domingo tras domingo mientras siga la ausencia de trofeos.


Veremos si Farías tienen el temple y la serenidad para aguantar el apremio y esperaremos que lleguen los títulos con este grupo de futbolistas promisorios. 

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